Postals de París

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Benvolgut Marcel,

Dorms? Jo ja he tornat, ben moreníssima. Què preciosa aquesta orquídea que m’has deixat a la tauleta: és una cattleya com les que et penges sempre a solapa de la jaqueta? Mira que n’ets, de refinat. Si no fessis aquesta cara de malat, t’estiraria el bigoti. Jo t’he portat unes postals. Perque vegis que penso en tu. I històries, t’he dut mil històries. Però en parlarem amb calma, com a tu t’agrada. Ara, de moment, només et passo les postals. Ho veus?: París est partout!

Ah, i et deixo un fragmentet de “Riña de gatos”, el llibre d’en Mendoza que m’he llegit a la platja. Diu un personatge:  “Lo mío es la literatura. Si pudiera cambiarme por alguien, me cambiaría por Tolstoi o por Marcel Proust.” Fa gràcia, que els amics apareguin als llibres dels altres …

I torno a fer maleta, aquesta vegada la més petita, que marxo més a la vora i no facturo: désolée, no m’hi caps. Una setmana de ioga a Creta. També et duré un regal.

Producto del jet-lag: una entrada sin ton ni son.

Tulum Flores

Tulum bajo el cielo

Tulum bajo el cielo

Pues eso, que no puedo dormir. Mal de “primer mundo”: “Oh Dios, tengo jet lag.”  Un continente lejano y tres semanas sin calcetines me quedan demasiado cerca. Me persiguen las rancheras y los mariachis, el chile, la magia maya, el aguacate. Mal momento para retomar a Proust. Buen momento, en cambio, para soltar todo – o casi todo- de lo poco que sé sobre #Tulum. Porque la Lonely Planet no me funcionó del todo bien … y porque compartir es la sal de la vida.

#1 Toma jugos de frutas contra la caspa en la “Paletería Nevería y jugo la Flor de Michoacán”.  Justo delante de la terminal de autobús: el patio es un remanso de paz.

#2. ¿Hasta el gorro de nachos y guacamole, pero con hambre? “El Capitán”. Marisco y pescado fresco.  Gente simpática y precios justos.

#3: ¿Un hotelito bien? Papaya Playa Project. Simple buen gusto.

#4: Nunca te alojes en Diamante K. Nunca.

#5: ¿Domingo salsero? La Zebra es para ti. ¿Eres un pato? La Zebra también es para ti. ¿No te gusta la salsa? Bah, la Zebra es para ti. Solo los domingos. Tómate una “Victoria”.

#6: Cenotes. No te pierdas los cenotes. Las “puertas” al inframundo maya.  Agua dulce y cristalina  que esconde  todo un universo inimaginable a primera vista.

#7: Este es bueno de verdad, de cocina hecha con “amor”: La Gloria de Don Pepe, restaurante español en Tulum pueblo. Y si tienes la suerte de cruzarte con los dueños, doble lujo.

#8: ¿Mal de viajero? ¿necesitas un masaje? Pregunta en La Gloria de Pepe. Ellos tienen el teléfono de Carlos.

#9: Mira peces: con bombona o gafas y tubo. ¿ No sabes nadar? Atrévete con el salvavidas de Ricardo,  en kayopdivers. Equipo 100% mejicano. Por el mismo precio, te cuentan chistes.

#10: ¿Ganas de cuidarse?: la señora Georgina, de Naturall te mima más que tu mamá.

#11: Cesiak, centro ecológico de la reserva de la biosfera de Sian Ka’an. Mágico. Madruga y atrévete a llegar en bici. El verdadero reto es la vuelta.

#12: Pasea pueblo arriba- pueblo abajo. Y charla con la gente. Come un taco de carne con piña en un chiringuito pintado de rojo, a uno de los extremos del pueblo, dirección contraria a la playa.

Lo peor de Tulum para el turista: la mafia de taxistas, la “aristocracia” del lugar. En dos palabras: dan rabia. El resto es algo así como las imágenes de arriba, clichés incluídos: las playas de mar turquesa y arena blanca, ya tú sabes …

Tulum Playa